Relato de una pareja liberal en Nueva Zelanda
Queremos contaros nuestras experiencias en otro campo en mundo swinger, el de los intercambios de pareja en Nueva Zelanda. Esperamos que nuestro post no ofenda a nadie, solo trata de mostrar una cara de la que no tenemos por qué avergonzarnos: como afrontamos nuestras relaciones, y como creemos que nuestra alcoba no tiene por qué estar cerrada a otros.
Nosotros practicamos el swing desde hace unos dos años. Llevamos casados más de 10, y nuestra vida sexual empezaba a ser bastante aburrida y monótona. Y nos pareció que podíamos meter a alguien más, para darle alguna salsa a nuestra cama. Así que empezamos haciendolo con otras parejas, sin intercambio. Poco a poco fuimos buscando algo más, y ahora nos gusta hacerlo con otras parejas, a veces con chicos solos y muy rara vez con otra chica (no suele ser fácil). Resulta que cuando estamos de viaje fuera de España es una ocasión estupenda para practicarlo, porque la gente suele tener más predisposición, y además se asegura mejor el anonimato. Nos gusta hacerlo con personas y parejas con las que no vayamos a tener contacto de nuevo fácilmente. A lo mejor somos anticuados, pero somos así
En Nueva Zelanda pensamos en ir a playas nudistas a conocer a gente con nuestros gustos, pero resultó que no encontramos ninguna. Tampoco encontramos locales swinger, aunque es posible que haya alguno. De todas formas, no nos gustan mucho, porque parece que vas a tiro hecho, y te pierdes el morbo de los inicios con otras personas.
Tuvimos en total 3 contactos, por casualidad de lo más variado: con un chico, con una chica y con una pareja. Pura casualidad que fuera así, porque la verdad, tratamos de evitar lo de chicos solos, con chicas solas es muy difícil y preferimos con parejas, pero esta vez se terció así.
La primera experiencia fue con la pareja de suizos. Iban viajando haciendo dedo, y los vimos en la carretera que va de Dunedin a Queenstown. Durante las 3 horas de viaje fuimos charlando de todo, y resultaron ser gente muy abierta y divertida. Hablamos de muchas cosas, entre otras de ecología. Les comentamos nuestra afición por el tema, que somos socios de un grupo ecologista español y que amamos el naturismo. Ellos nos aclararon que para ellos naturismo tiene relación con ir desnudo en playas, campings, etc, y nosotros les dijimos que era correcto, que no sentiamos ninguna vergüenza por el cuerpo desnudo y que frecuentábamos playas nudistas. Dejamos el tema ahí y hablamos de otras muchas cosas.
Al llegar a Queenstown les dejamos cerca de una zona de acampada libre que encontramos cerca de la carretera, a unos 10 km de la ciudad. Cuando ya se bajaban, les dijimos que nosotros estábamos en un apartamento en la ciudad, que era bastante amplio y cómodo y que si querían podían alojarse en el salón: total, iban a dormir en el suelo, y tenía la ventaja de que tendrían un sitio donde dejar las mochilas para recorrer la ciudad. Después de un pequeño debate entre ellos en alemán, nos dijeron que si no nos importaba que adelante. El salón tenia poca independencia de la habitación, y nosotros dejamos claro nuestro gusto por la desnudez desde el primer momento. Es mas: hicimos el amor sin complejos durante la noche, y nos pareció que con cierta discreción ellos también. Por la mañana, ya estaban bastante menos pudorosos, y tuvieron pocos problemas para cambiarse de ropa, ducharse, etc, con nosotros en la habitación, sobre todo él. Por el dia anduvimos juntos recorriendo los alrededores de la ciudad, visitando Arrowtown, subiendo a la góndola. Por la noche, mi mujer y la suiza coincidieron en la ducha, un poco a lo tonto, se ducharon juntas, entre algunos besos y caricias. Mientras el chico y yo saliamos a comprar algo al super cercano, ellas se metieron un festín en la cama. La chica era la primera vez que estaba con otra chica y estaba algo cortada, pero bastante receptiva. Cuando volvimos, mi mujer me contó lo que habia pasado, y me dijo que cuidado, que ella tenia muchas dudas, asi que no precipitara las cosas. Ellos se empezaron a poner cariñosos, él se desnudó y en el suelo empezaron a darse unos magreos. Se veia que él estaba como una moto. Y mi mujer se les unió. Yo preferí mantenerme al margen, después del aviso de mi mujer, por no estropear las cosas. No entro en mas detalles para que nadie pueda tachar este post de lenguaje inadecuado o de pornográfico. Repito que es tan solo una narración de un aspecto del viaje que a nosotros nos resultó gratificante, y que le ha dado un encanto a nuestra visita a NZ
Por la mañana nos despedimos, dejamos el hotel y les dejamos en la salida hacia Te Anau (nosotros ibamos al monte Cook). Ella le dijo a su novio que le gustaria hacerlo conmigo, en el coche. Asi que nos acoplamos, cambiamos de asientos, y, bueno, fue raro, pero bonito. Mi mujer tuvo que atender al suizo, que disfrutó bastante como mirón.
La segunda experiencia fue en Kaikoura. En el motel conocimos a una inglesa de mediana edad que viajaba con su madre. Nos resultaba algo más complicado el idioma, porque al ser nativa la pronunciación a veces se nos hacia difícil. La invitamos a salir de copas por la noche (un bar que hay cerca de la estación, enfrente de un hostel, se pone muy bien), y su madre la animó a que saliera con nosotros. La chica se había separado hacia dos años, y como su madre había enviudado hacia poco habían decidido hacer ese viaje juntas. La verdad es que con esta fue de lo más fácil: empezaron las dos a hablar de hombres, de culos, del tiempo que llevaba la inglesa sin hacer nada, dije que si yo podia ayudar en algo, y ante su silencio y su mirada indefinida, decidí atacar y le di un beso en la boca. Ella se sorprendio de que mi mujer no hiciera nada, sino más bien sonriera. De vuelta al hotel, entre bromas, le dijimos que si queria pasar a conocer nuestra habitación y la furia española. Y entre bromas pasó a la habitación. Y entre bromas lo hicimos con ella, aunque era bastante reacia a que mi mujer la tocara o la besara.
La tercer experiencia fue en Auckland, después de que me reprochara que yo habia estado con la inglesa, que además no quiso nada con ella, y que no estaria mal que probaramos con un chico. Como esto es fácil y habia mucho donde elegir, en el hostel de la calle Queen en el que nos alojamos hicimos amistad con un uruguayo, alto, moreno, tipo italiano que a mi mujer le encantó. Como nos mostró algunas fotos con su cámara digital y eran mas o menos buenas, le dijimos que a mi mujer le gustaria que le tomaran algunas fotos probo, no desnuda, sino sugerentes y que yo era un patán. Así que en nuestra habitación del hostel mi mujer empezó a quitarse ropa, al principio sin enseñar nada, pero poco a poco la cosa se calentó y acabamos bastante bien.
Entendemos que en estos contactos hay cuatro fases, aunque no siempre se dan de forma independiente:
1ª, entrar en contacto con la pareja, chico o chica
2ª contarle o hacerle entender que somos personas liberales en cuestiones de sexo
3ª calentar la situación, excitar mediante la conversación o los hechos a la o las personas con las que hemos trabado amistad
4ª, un detonante, un iniciador, algo que rompa la barrera. Este suele ser el punto donde fallan casi todas los intentos, las situaciones que darian pie a algo más, suelen fallar.
Esperamos que este post no ofenda a nadie, porque no era la intención. Quizás haya gente que crea que esto es una degeneración, pero a nosotros nos parece que la infidelidad y el engaño, o irse de putas, es realmente la degeneración.
Estamos preparando un relato un poco más detallado, por si alguien tiene interés. Lo colgaremos en una página más propicia para entrar más en detalle, una página de relatos eróticos que se llama todorelatos.com, con el nick NZswinger. También solemos estar de vez en cuando en IRC-hispano, en el canal #parejas con el mismo nick
Un abrazo a todos; mejor el amor que la guerra


SDC Parejas Liberales